Es muy común que surjan dudas sobre si es posible alquilar un local como vivienda sin cédula o alquilar un piso sin cédula de habitabilidad, especialmente cuando se trata de inmuebles antiguos o espacios que han cambiado su uso.
La cédula de habitabilidad es un documento esencial en cualquier operación de arrendamiento o compraventa de viviendas.
Desde R2R Consulting, te explicamos qué es la cédula de habitabilidad, por qué es obligatoria y qué consecuencias legales puede tener alquilar sin cédula de habitabilidad tanto para el propietario como para el inquilino.
Qué es la cédula de habitabilidad
La cédula de habitabilidad es un documento administrativo que certifica que una vivienda cumple con los requisitos mínimos de seguridad, salubridad e higiene exigidos por la normativa vigente para poder ser habitada.
Cada comunidad autónoma regula sus propias condiciones, y sin esta, un inmueble no puede destinarse legalmente a vivienda, lo que implica que no se puede empadronar a nadie, ni contratar determinados suministros o tramitar ayudas relacionadas con la vivienda habitual.
Se puede alquilar un piso sin cédula de habitabilidad
Alquilar un piso sin cédula de habitabilidad puede suponer problemas legales tanto para el propietario como para el inquilino. Por tanto, no debería hacerse.
Desde el punto de vista legal, un inmueble sin cédula no cumple los requisitos para considerarse vivienda, por lo que su uso como tal no está autorizado. Esto significa que el contrato de arrendamiento podría ser impugnado o declarado nulo si se demuestra que el inmueble no reúne las condiciones mínimas.
Además, el propietario podría enfrentarse a sanciones administrativas impuestas por el ayuntamiento o la comunidad autónoma correspondiente.
Alquilar un local como vivienda sin cédula
Otro caso cada vez más frecuente es el de quienes deciden alquilar un local como vivienda sin cédula, ya sea para ahorrar costes o aprovechar espacios en zonas urbanas.
Sin embargo, un local comercial está destinado a un uso distinto al residencial, por lo que no se puede habitar legalmente, salvo que se realice un cambio de uso aprobado por el ayuntamiento.
Para poder alquilar un local como vivienda, es necesario:
- Solicitar un cambio de uso del inmueble ante el ayuntamiento.
- Acreditar que el local cumple los requisitos urbanísticos y técnicos exigidos.
- Obtener la cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación, una vez realizadas las obras necesarias.
Sin estos trámites, el uso del local como vivienda es ilegal, y el arrendamiento podría ser sancionado o anulado.
Consecuencias de alquilar sin cédula de habitabilidad
Al alquilar sin cédula de habitabilidad, tanto el propietario como el inquilino pueden verse afectados.
Entre las consecuencias para el contratante destacan las siguientes:
- Multas o sanciones administrativas, que varían según la comunidad autónoma.
- Riesgo de nulidad del contrato y obligación de devolver las rentas percibidas.
- Responsabilidad civil, si el inquilino sufre daños por falta de condiciones adecuadas.
Por otra parte, para el inquilino puede suponer los siguientes inconvenientes:
- Dificultad para empadronarse o solicitar ayudas al alquiler.
- Posible pérdida de derechos contractuales, al no considerarse el inmueble una vivienda.
- Problemas con los suministros, ya que algunas compañías exigen la cédula para dar de alta el servicio.
En definitiva, esta situación deja a ambas partes en una posición de inseguridad jurídica.
Hay alguna excepción
En algunos casos, puede admitirse el uso temporal o excepcional de un inmueble sin cédula, por ejemplo:
- Viviendas antiguas cuya cédula está en trámite de renovación.
- Situaciones de urgencia habitacional, con autorización municipal específica.
Sin embargo, estas son excepciones muy limitadas, y siempre deben contar con un respaldo administrativo.
Cómo regularizar la situación
Si eres propietario y deseas alquilar un inmueble sin cédula, lo más recomendable es iniciar el siguiente proceso de regularización.
- Solicitar una inspección técnica por parte de un arquitecto o aparejador.
- Realizar las obras necesarias para cumplir con los requisitos mínimos.
- Presentar la documentación en el ayuntamiento o la consejería correspondiente.
- Obtener la cédula de habitabilidad o licencia de ocupación.
Una vez obtenida, podrás alquilar el inmueble con todas las garantías legales y sin riesgo de sanciones.
Descubre cómo alquilar de forma segura y legal con R2R
Alquilar un piso o local sin cédula de habitabilidad puede parecer una solución rápida, pero conlleva importantes riesgos legales y económicos.
En R2R Consulting, contamos con un equipo especializado en gestión inmobiliaria y trámites urbanísticos, que puede ayudarte a obtener la documentación necesaria para alquilar de forma segura y legal.
Contacta con nosotros y evita problemas al alquilar. También te ofrecemos asesoramiento para reformas de vivienda si fuese lo necesario en tu caso.